Talento en Juego lo conformamos un grupo de profesionales y profesionistas en múltiples disciplinas y diversos campos de conocimiento, afincados y con práctica académica en los países de Argentina, Canadá y México, especializados en el deporte de alto rendimiento y enfocados en el Futbol Soccer de Alta Competencia.
Entrenadores con experiencia probaba, así como estudiosos y expertos, en Ciencias del Deporte (fisiología, biomecánica y metodología del entrenamiento), Educación Física, Nutrición, Fisioterapia, Psicología, Medicina, Preparación Física y Gestión Deportiva, integran nuestro plantel.
En la actualidad son el Profesor Rubén Rossi, Israel Cuevas y Genaro Benítez, quienes conforman el Consejo Directivo de la firma.

Talento en Juego nace como una propuesta alternativa e independiente derivada de la confluencia de más de cincuenta años de experiencia en el ámbito del futbol formativo y profesional.
En contracorriente a la concepción más difundida en el medio futbolístico mundial sobre el crecimiento y desarrollo del futbolista, que pone en el centro de la discusión a la educación basada en reglas – llámense arquetipos culturales e ideológicos– como pilar de la formación, aquí nuestros fundadores, el argentino Rubén Rossi y el mexicano Israel Cuevas, toman como punto de partida el concepto de “Libertad”, entendida ésta como la posibilidad del libre despliegue de las potencialidades del niño a través del juego y el quehacer libre de su voluntad, lo cual desemboca de forma inexorable en autoconocimiento y creatividad, fundamentos invariables del desarrollo del talento en el niño.
Se trata de recuperar y reconstruir las pedagogías aplicadas al deporte, particularmente en el ámbito propio del futbol soccer, a efecto de definir la fisonomía de una metodología que permita no sólo alcanzar altos niveles de rendimiento en la competencia sino también la interiorización de valores incubados en la colectividad del deporte, así como el quebrantamiento de sistemas tradicionales anquilosados y fórmulas hueras que no han permitido llevar a niveles óptimos el rendimiento de los atletas y el desarrollo integral de niños y jóvenes.
Parte del planteamiento de un problema muy difundido en el futbol moderno: ¿Existe o no una fórmula en pedagogía académica aplicada al futbol para desarrollar en el ámbito profesional jugadores de alta competitividad?, de ser afirmativa la respuesta, se tendría el as de oros y muchos de los individuos y de las naciones que han carecido del desarrollo de sus capacidades futbolísticas al más alto nivel ya hubiesen destacado.
Lo que al día de hoy la experiencia nos ha llevado a saber es que el desarrollarse en altos niveles de competitividad no depende de una pedagogía esquemática y rígida, y tampoco en la mayoría los casos de las condiciones socioeconómicas de los competidores, al menos no en el futbol, pero sí de una metodología que empíricamente fue aplicada en la segunda mitad del siglo XX, que fue la abandonada a la postre y sustituida por fórmulas tecnológicas para desarrollar físicamente a los atletas, fundada en la “libertad y el juego”, que dio como resultado grandes figuras futbolísticas, entre las cuales podemos destacar a, por su relevancia en relación a campeonatos del mundo, Di Stéfano, Pele, Johan Cruyff y Maradona.

Si bien es cierto que la ciencia y la tecnología han aportado mucho al deporte, e incluso lo han revolucionado, también es cierto que, el tener la posibilidad de formar deportistas más rápidos y fuertes no sustituye y sólo complementa el talento, y el único camino al talento en los niños es el juego, el cual los lleva por la senda del autoconocimiento y libre despliegue de sus capacidades y potencialidades.
Es por ello que hemos confluido para llevar adelante una propuesta para la formación de facilitadores, formadores y entrenadores, en la búsqueda de fortalecer la formación integral en los niños, destacando la interiorización de valores y el trabajo en equipo, así como promoción y difusión de esta metodología para desarrollar el alto rendimiento y la competitividad a nivel profesional.
En este espacio queremos reconstruir, retomar y presentar una propuesta metodológica a nivel formativo dirigida principalmente a la formación de los niños, mediante la instrucción y preparación de facilitadores y formadores. El objetivo principal es ayudar al desarrollo integral y construir el pensamiento crítico en los niños.

Propuesta Metodológica.
Esta propuesta es más que un simple plan de entrenamiento; es un modelo sistémico para desarrollar futbolistas excepcionales y, más importante aún, seres humanos íntegros.
Forjando Talento a través de la Neurociencia y el Juego
El objetivo no es solo crear futbolistas, sino cultivar seres humanos con propósito, confianza y fortaleza emocional.
Buscamos formar atletas que comprendan el juego de manera intuitiva y profunda, pero, sobre todo, personas íntegras que sepan aplicar los valores del deporte en todos los aspectos de su vida.
Esta filosofía humanista se sustenta en tres pilares metodológicos que integran la mente, el cuerpo y el juego.
Nuestra metodología se fundamenta en una comprensión profunda de cómo los jugadores aprenden, se adaptan y se desarrollan. En lugar de imponer conocimientos de manera rígida, nos centramos en activar las capacidades innatas del jugador a través de tres áreas interconectadas que gobiernan el rendimiento de élite: la intuición, los procesos cognitivos y los automatismos neurológicos.
Estos pilares no son abstractos; funcionan como un sistema integrado. El desarrollo de automatismos neurológicos permite que el proceso cognitivo funcione a máxima velocidad, lo cual, a su vez, alimenta y agudiza la intuición, traduciéndose directamente en una forma simple y efectiva de entender y practicar el juego.
Nuestros pilares metodológicos cobran vida en el campo de entrenamiento a través de un enfoque basado en la simplicidad del juego y la confianza en el niño. Creemos que la complejidad del fútbol se puede desglosar en momentos fundamentales que cualquier jugador, sin importar su edad, puede comprender y dominar. Nuestra práctica se estructura en torno a los cuatro momentos clave del juego:
El objetivo es que el niño comprenda estos momentos a través de dinámicas atractivas y divertidas. Priorizamos el aprendizaje claro a través del juego, donde el niño es el protagonista de su propio desarrollo. Fomentamos la autorregulación voluntaria, un proceso mediante el cual el jugador aprende a controlar conscientemente acciones y respuestas, desarrollando así su carácter y su disciplina interna. La efectividad de esta metodología en acción depende menos de los ejercicios y más de la mirada y el rol del formador.
El impacto de un entrenador va mucho más allá de la pizarra y la táctica. En nuestra metodología, el formador es un acompañante, una figura cuyo rol principal no es instruir, sino guiar, facilitar y crear el entorno adecuado para que el talento innato de cada jugador pueda florecer.
Adoptamos con firmeza el principio de que el maestro es el juego. El formador no impone soluciones, sino que diseña escenarios de aprendizaje donde el propio juego presenta los problemas y el jugador, en libertad, descubre las respuestas.
Para lograrlo, debe cultivar un ecosistema de entrenamiento que regule positivamente la neurología del aprendizaje; un ambiente de confianza y diversión, por ejemplo, ayuda a regular la amígdala cerebral, reduciendo la respuesta de miedo que inhibe la creatividad y el aprendizaje. Este entorno sistémico se basa en los siguientes nueve atributos: Confianza, Libertad, Imaginación, Creatividad, Diversión, Curiosidad, Pasión, Disciplina y Sinapsis.
Este enfoque desarrolla la cualidad más importante de los mejores futbolistas del mundo: su mentalidad y la confianza inquebrantable en sí mismos. Este enfoque integral hacia la formación nos permite asumir compromisos claros y medibles con nuestros jugadores, sus familias y la institución.


Rubén Rossi nos representa en Argentina,
Israel Cuevas en Canadá y México.